RMG – Encuentro con los Inspectores a mitad del mandato: palabras del Rector Mayor

(ANS – Roma) - “El objetivo que nos planteamos se logró a la perfección”. Es un juicio de satisfacción que expresó el Rector Mayor con respecto a la reunión con los Inspectores que han recorrido su trabajo y se encuentran a mitad del mandato. Así es como el P. Ángel Fernández Artime califica esta nueva iniciativa.

¿Cómo surgió esta idea de reunir a los inspectores a mitad del mandato?

Como parte del sexenio nos planteamos dos objetivos principales: por un lado tener un cuidado especial por la formación y por todas las presencias formativas de la Congregación; y por otro, acompañar de cerca a los Inspectores. En este contexto, se crearon dos nuevas iniciativas: la reunión del inspector con el Rector Mayor, con el Vicario y con los Consejeros de cada sector, pocas semanas luego de ser nominado; de manera que cuando el inspector vuelve a su destino tenga una “carta de navegación” para los seis años de mandato. Luego se pensó el encuentro con los Inspectores que están a mitad de su mandato, con la finalidad de ofrecerles una experiencia espiritual, por así decirlo, de descanso espiritual y personal, y un importante diálogo con el Vicario y con el Rector Mayor.

¿Cuáles fueron los frutos de la experiencia?

Sin duda, hubo una renovación del sentido de pertenencia Salesiana viviendo siete días juntos en  Valdocco, en el corazón de la salesianidad. Además está, también la experiencia espiritual, iluminada por una serie de conferencias y reflexiones sobre Salesianidad a un alto nivel; y con la oportunidad de experimentar la fraternidad entre ellos, el sentido de la comunión y la unidad entre toda la congregación. Presentes en dicho encuentro estuvieron 12 inspectores de cuatro continentes. Por último, la posibilidad de una entrevista personal de cada Inspector con el Rector Mayor y su Vicario, gracias a la cual cada inspector vuelve a su sede Inspectorial reconfortado y con una visión clara sobre los retos, las prioridades y los caminos a seguir.

¿Cómo encontró a los Inspectores a los tres años de su mandato?

Los encontré en buen estado de salud: física, espiritual y profesional, y con el entusiasmo del servicio y, por supuesto, también con la fatiga de las dificultades existentes en las distintas realidades. Pero sobre todo, con la serenidad de quien ve con esperanza y optimismo el futuro de la Inspectoría y de la Congregación.

El CG27 ha puesto en el centro: la fraternidad. ¿Ha sido posible experimentar en estos días de encuentro?

La fraternidad no sólo es un núcleo del Capítulo General, asume fuerza cuando se vive. Fue una experiencia maravillosa, una gran fraternidad, en la sencillez de la vida cotidiana y del tiempo compartido. De todos modos, es elemento propiamente nuestro: no se entiende la vida salesiana sin el espíritu de familia con el que Don Bosco vivió siempre.

¿Cuál cree que será la influencia de este tipo de encuentros en el tiempo?

Los inspectores han subrayado mucho: que no solo fue un encuentro, sino que “fueron convocados para algo muy importante”. Estoy convencido de que en los próximos años se notará los efectos de estos encuentros, tanto por el hecho de crear una comunión más fuerte entre el Rector Mayor y su Consejo a través de la persona del inspector; como a través de los caminos de acompañamiento, que a su vez significa tener a la congregación “en el mismo binario”, por así decirlo: en un primer vagón, uno después del otro, pero sobretodo viajando con el mismo objetivo, el mismo espíritu y el mismo destino.

Dejar un comentario

(*) Datos obligatorios