- P. Raúl Acuña sdb

TESTIMONIO PADRE RAÚL ACUÑA

La peregrinación, realizada hacía Kuyuntsa, ha sido una Experiencia de Dios, de querer mostrarme, que su Reino no tiene límites ni fronteras, al ir tan lejos y encontrar unos hermanos y hermanas de la Etnia ASHUAR, que sin tener nada, lo tienen todo en Jesús. Su acogida, su preocupación por que todo salga bien, su participación en todos los momentos tenidos y sobretodo su presencia activa en la oración y su alegría manifestada en la llegada de su Pastor y Amigo que regresaba a la casa paterna.

Los diferentes lugares que hemos visitado, Yurimaguas, San Lorenzo, San Fernando, Lagunas, Recreo y Kuyuntsa, cada uno en su diversidad y riqueza han demostrado cuanto lo querían y cuanto bien ha hecho, nuestro hermano Yamkuan Jintia, con su sencillez y alegria de vida, pero sobre todo con su testimonio de la vivencia de Jesús. Lo que más me ha impresionado es el cariño de la gente sencilla, cuantos de ellos se quedaban en silencio prolongado, delante de sus restos y oraban ante él, sólo Dios contemplaba ese momento de intimidad y de oración…de camino a San Fernando hicimos un alto en Recreo, una comunidad pequeña en el Rio Pastaza, y salieron unos vecinos a preguntar que haciamos ahí, y al enterarse que llevabamos al Padre Yamkuam, se llenaron de mucha alegría y se pusieron a rezar y a llorar, nos manifestarón que querían haber asistido el día anterior a San Lorenzo, pero no tuvieron como hacerlo, que lo habían conocido al Padre, que se había alojado en su casa y lo describian como el Padre sencillo, alegre, que cantaba y bailaba, que mostraba a Jesús, fueron unos pocos minutos de mucho Misterio, en la oración y en la alegría, incluso no comprendian porque lo llevabamos tan lejos a dejarlo, que debería estar con su familia, pero no lo entendían, fueron a llamar a otros vecinos y no dejaban de orar y llorar, y de expresar su agradecimiento porque nos habíamos parado en su casa.

Para mí, ésta experiencia, como Salesiano Sacerdote, ha servido para fortalecer más mi Vocación Misionera y mi entrega a los más pobres y necesitados y seguir trabajando por estos hermanos, casi olvidados por los hombres pero nunca por Dios, que énvio a éste santo Misionero Yamkuam Jintia hermano nuestro, a entregar toda su vida por éstos hermanos Ashuar y de otras etnias y que les enseño a Amar a Dios y a los hermanos.