Formación

La FORMACIÓN para los salesianos de Don Bosco es una actitud que cultiva la propia disponibilidad a seguir a Jesús más de cerca en la consagración religiosa. Esta actitud se vive a lo largo de un itinerario educativo y de maduración espiritual que comprende diversas etapas.

Por eso, “Iluminado por la persona de Cristo y por su Evangelio, vivido según el espíritu de Don Bosco, el salesiano se compromete en un proceso de formación que dura toda la vida y respeta sus ritmos de maduración. Vive la experiencia de los valores de la vocación salesiana en los diferentes momentos de su existencia, y acepta la ascesis que supone tal camino. Con la ayuda de María, madre y maestra, se esfuerza por llegar a ser educador pastor de los jóvenes en la forma laical o sacerdotal que le es propia (Constituciones y reglamentos, art. 98).