En el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, convocada por el Papa Francisco, los Obispos del Perú celebraron la Santa Misa de inicio de la 108ª Asamblea Ordinaria, en cuatro lugares significativos de la caridad cristiana, para estar cerca de los más necesitados.
Uno de estos lugares significativos fue el Instituto de Salud del Niño, donde Monseñor Salvador Piñeiro, Presidente de la Conferencia Episcopal concelebró la Santa Misa, junto a un grupo de Obispos.
Como se sabe, el Papa Francisco pidió que la celebración del Año Santo “sea un auténtico momento de encuentro con la Misericordia de Dios para todos los creyentes”.“Que sea una experiencia viva de la cercanía del Padre, como si se quisiese tocar con la mano su ternura, para que se fortalezca la fe de cada creyente y, así, el testimonio sea cada vez más eficaz”, dijo.
Por ello, pensando en las personas que padecen de alguna enfermedad y las personas privadas de su libertad, el Santo Padre pidió que ellos también compartan el “Año de la Misericordia” viviendo con fe y gozosa esperanza este momento de prueba, recibiendo la comunión y participando en la Santa Misa y en la oración comunitaria.
Las sesiones de la 108ª Asamblea de los Obispos del Perú se realizarán en la sede de la Conferencia Episcopal Peruana, en Jesús María, del miércoles 6 al viernes 8 de julio.
Fuente: Conferencia Episcopal Peruana







