"También participó en esta asamblea la Hermana Sor Aída Roncal, quien es misionera en Damasco, y con ella nos unimos para orar por la paz".
El Movimiento Juvenil Salesiano, los chicos de confirmación, y los niños, niñas y adolescentes que forman parte del oratorio se reunieron en el patio central del Oratorio de Breña, y todos juntos formaron el hashtag ‪#‎DB200.
La organización salesiana Bangalore Oniyavara Seva Coota (BOSCO) está comprometida en ayudar a los jóvenes que viven en la calle, los niños trabajadores, los que son víctimas de abusos y los que son huérfanos o abandonados.
El santo padre Francisco, durante la oración del ángelus, expresó su cercanía a todas las personas que sufren esta enfermedad, así como a los que les cuidan y a quien lucha para eliminar las causas del contagio.
Al finalizar el Encuentro de la Red Salesiana de Escuelas RSE, los directores de los 10 Colegios Salesianos del Perú, en representación de sus equipos gestión, firmaron los acuerdos para promover la calidad educativa en la gestión pedagógica de las escuelas salesianas.
En la mañana del 24 de enero, la Capilla del Colegio María Auxiliadora estuvo llena del cariño de familiares y amigos que se unieron, afín de dar las gracias a Dios por los aniversarios 70, 60, 50 y 25 años de Profesión Religiosa de sus hermanas.
Los integrantes de la promoción 1990 del Colegio Salesiano Don Bosco de Piura “Felipe Rinaldi”, que residen en Lima, tuvieron su séptimo reencuentro, dando inicio a las celebraciones por sus Bodas de Plata.

Así ayudamos a Perú

Infancia Misionera destina 6.000 dólares para que 6.000 niños de las comunidades indígenas del Vicariato Apostólico de San Ramón en Perú, tengan cada uno dos cuadernos, dos lápices, sacapuntas, borrador y regla.
Se celebró el 24 de enero, y fueron tres horas de espectáculo y talk-show memorable, guiado con seguridad por Gigi Cotichella, recontando los asuntos humanos y los aspectos públicos de la vida del fundador de los Salesianos
Quien escucha a Jesucristo y lo sigue entra en el Reino de Dios”, lo dijo el Papa Francisco antes de la oración mariana del Ángelus, recibido con una gran ovación de los fieles que llegaron a la Plaza de San Pedro a rezar con él.