Mundo Salesiano

Liberia – Don Bosco está vivo en África y ayuda a los enfermos de Ébola

0

(ANS – Monrovia)– En 1854 Turín fue golpeado por una epidemia de Cólera que diezmó a la población, sobre todo a los pobres de la periferia, donde estaba situado el Oratorio. Don Bosco valientemente propuso a los chicos más grandes el ponerse al servicio de los enfermos, abandonados a sí mismos por miedo al contagio, y muchos lo siguieron, permaneciendo inmunes. Hoy, en Monrovia, capital de Liberia, 5 jóvenes cristianos y musulmanes, han creado el grupo “Domingo Savio &DonBosco”, para seguir sus pasos y ayudar a prevenir la propagación del Ébola.

El virus Ébola es uno de los más agresivos y peligrosos para los seres humanos y hasta ahora no se ha encontrado una vacuna ni una terapia de probada eficacia. Los casos registrados recientemente en África occidental son más de 1700 – según las últimas cifras de la Organización Mundial de la Salud – y han causado 932 víctimas. En vista de ello, lo mejor que se puede hacer en las zonas afectadas por el virus es trabajar en la prevención, para evitar que nuevas personas entren en contacto con él y se enfermen.

Es justo lo que hacen Josephat y sus 4 amigos, diferentes en credo religioso, pero unidos por el espíritu salesiano y el deseo de donarse por la salvación y la salud de los demás, especialmente delos más necesitados, los enfermos, los pobres y los abandonados. “Creo que lo que Don Bosco hizo en su momento durante la epidemia de Cólera, puede hacerlo hoy a través de nosotros”, dijo Josephat a través de WhatsApp a un salesiano en Nigeria.

El primer problema para Josephat y sus cuatro jóvenes voluntarios era convencer a un conductor que los llevara a un pueblo a 3 horas y media de la capital, donde toda una familia de 6 personas murió a causa del virus. Comenzaron desde ahí. A un precio exorbitante por el transporte lograron llegar a esa área remota.

Su misión no es curar, sino ayudar a prevenir dando las instrucciones básicas que el Ministerio de Salud busca difundir, pero que no llegan a las zonas del interior donde no hay electricidad, televisión… y nadie está dispuesto a poner en riesgo su salud para salvar a otros.

Junto con la campaña realizada a través de volantes y carteles distribuidos y explicados, en el mercado local y de casa en casa, el “Dominic Savio and Don Bosco” distribuye guantes, camisas de manga larga y desinfectantes a base de cloro, para reducir la posibilidad de contacto y contagio.

El problema másurgente es precisamente evitar el contacto con los que llegan a la etapa terminal de la enfermedad, y con los cuerpos de los muertos – que son extremadamente contagiosos. No es fácil, debido a las tradiciones de afecto entre los cónyuges… también los que viven en los pueblos deben seguir con sus actividades – que son en su mayoría de subsistencia – ir al mercado, trabajar… de lo contrario en poco tiempo se sufre de hambre.

Para comprar desinfectantes, guantes, camisetas, transportes y todo lo necesario, Josephat y sus chicos hacen como Don Bosco: llamando a las puertas de aquellos que tienen algo de más; vana la capital para encontrar ayudas para la periferia rural. Pero incluso allí el miedo está encerrando la gente en sí misma. Josephat tiene algún amigo en Nigeria que le está dando una mano utilizando los servicios de transferencia de dinero y sobre la base de lo que recogen organizan sus misiones de prevención y distribución de la ayuda.

La información, la prevención, y la apertura del corazón se encuentran entre los ámbitos sobre los cuales trabajar; porque también existe el riesgo del miedo, que hace parecer letal lo que de otro modo no lo sería: los primeros síntomas del Ébola son casi idénticos a los de la malaria, una enfermedad perenne en el África subsahariana, que si no se trata, es tan mortal como el Ébola. Así sucedió con la vecina de Josephat, quien murió hace unos días de Malaria: encontró todas las puertas cerradas por miedo al Ébola.

Josephat también recibe las razonables invitaciones de ser prudente: el más alto porcentaje de las víctimas está precisamente, entre los que cuidan de los enfermos. Alguno le aconsejó regresar a Nigeria. “Me parece como un engaño a Dios – respondió – Incluso si esta fuera la única caridad que hago en mi vida, estaría feliz por hacerlo. Dios es el que me dio la vida y la salud: debo utilizarla para servir”.

¿De qué valen la viday la salud? ¿Son la seguridad y el aislamiento que viene del miedo absoluto, por lo cual todo lo demás debe ser sacrificado?

El16 de agosto de 2014 se abre el Bicentenario de su nacimiento: Josephat y sus amigos están de mostrando cómo Don Bosco se ha convertido en africano.

El misionero José Luis Garayoa, después de un secuestro, malaria y tifoideas, ahora contra el ébola

Previous article

Casa de Acogida Don Bosco de Arequipa se pintó de alegría y entusiasmo

Next article

You may also like