Mundo Salesiano
Myanmar – El centro salesiano de Mandalay ayuda a muchachos de la calle

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(ANS – Mandalay) – El Centro Salesiano “Don Bosco Friend of Youth” (Don Bosco amigo de la juventud) de Mandalay proporciona refugio, alimentación, atención médica y educación formal e informal a decenas de muchachos. Como parte de sus actividades, el P. Pedro Myo Khin, sale a encontrase con los muchachos en los trenes y en las paradas de autobuses con el fin de ayudar a los niños y adolescentes que viven en las calles de Mandalay que es la segunda ciudad más grande del país.

Los niños y adolescentes con quienes se encuentra tienen diferentes realidades y problemas. Algunos han salido de sus casas por situaciones familiares, y otros han vivido y experimentado la pobreza extrema. “El programa de acercamiento se realiza dos o tres veces por semana y vamos en busca de los muchachos. Lo primero que hacemos es hacernos amigos y averiguamos su vida cotidiana y su pasado”, narra el P. Myo Khin.

El centro funciona las 24 horas al día y trabajan seis personas remuneradas. Los beneficiarios de la obra son 30 muchachos de los cuales 24 son budistas y seis cristianos, con edades comprendidas entre los 4 y los 18 años de edad. Estos muchachos viven en el centro de forma permanente, los otros tienen una permanencia esporádica.

Para las niñas que viven en las calle se lleva un programa similar que dirigen las hermanas del Buen Pastor.

“Este es un lugar seguro para los muchachos y son tratados como miembros de una familia”, explica el P. Myo Khin. El Sr. Patrick Zaw Tan, responsable del proyecto, dialoga con cada uno de los muchachos que viven en el centro. “Tratamos de darles una formación dentro de las primeras dos semanas de la llegada – explica -. Pero es un proceso difícil”. Provienen de la calle y estos muchachos solo piensan en jugar y algunos incluso asumieron la costumbre de inhalar pegamento que es una forma de droga. Sin embargo, de los 30 muchachos, 22 van a la escuela y otros 8 participan en cursos de educación no formal.

“La educación puede cambiar la vida de una persona, sus hábitos y susactitudes”, añade el Sr. Zaw Tan.

El centro, fue reconocido oficialmente el año 2015, e incluso se tiene activado el programa de conciliación familiar, para que, cuando sea posible, los muchachos puedan ser reunificados con sus familias.

Para el futuro, el P. Myo Khin y sus colaboradores esperan agrandar la capacidad de las instalaciones y llegar a atender a un promedio de 100 niños.